El Gobierno Nacional anunció una nueva hoja de ruta para atender las principales necesidades de infraestructura de transporte del Caribe colombiano, con énfasis en la conectividad entre los departamentos, la modernización aeroportuaria y el fortalecimiento de los accesos a los puertos y de la conexión multimodal con el interior del país.
Durante una jornada en el Atlántico, la ministra de Transporte, Elsa Noguera, destacó el carácter estratégico de la región y aseguró que “llegó la hora del Caribe colombiano”, al plantear una visión regional para impulsar proyectos que respondan a las necesidades de movilidad y al potencial productivo y empresarial de los departamentos de la costa Caribe.
La funcionaria señaló que la región cuenta con una posición estratégica por su acceso a puertos, río y mar, además de una infraestructura aeroportuaria que cumple un papel relevante para la conectividad. En ese contexto, sostuvo que los departamentos deben avanzar de manera articulada para aprovechar estas condiciones y mejorar la conexión tanto dentro de la región como con el resto del país.
Tres prioridades para la infraestructura de transporte
La agenda del Gobierno contempla tres líneas principales de trabajo para el Caribe colombiano.
1. Interconexión vial regional
La primera prioridad está relacionada con el fortalecimiento de los corredores viales que conectan a los departamentos y ciudades del Caribe entre sí y con el interior del país.
La apuesta busca atender una de las principales necesidades identificadas en materia de movilidad y facilitar el desplazamiento de personas y mercancías, mediante una visión que trascienda los límites territoriales de cada departamento.
2. Modernización de los aeropuertos
La segunda prioridad corresponde a la infraestructura aeroportuaria. El Gobierno contempla inversiones orientadas a mejorar las condiciones de conectividad aérea de la región y acompañar su dinámica económica y social.
La modernización de los aeropuertos se plantea como un componente de la estrategia para fortalecer la integración regional y responder al crecimiento de las actividades productivas, comerciales y turísticas del Caribe.
3. Acceso a puertos y conexión multimodal
La tercera línea de trabajo está relacionada con el acceso a las terminales portuarias y el fortalecimiento de la conexión multimodal.
En este frente, el Gobierno plantea mejorar los accesos a los puertos, avanzar en la conexión férrea con el interior del país y trabajar en proyectos relacionados con la navegabilidad.
El objetivo es fortalecer la articulación entre los diferentes modos de transporte y aprovechar la ubicación estratégica del Caribe para facilitar el movimiento de carga y mejorar la conexión con otras regiones.
Gobierno busca destrabar proyectos de infraestructura
La ejecución de estas obras se desarrollará en un contexto de restricciones fiscales y financieras que, según explicó la ministra, obligan al Gobierno a revisar las condiciones de los proyectos actualmente en marcha.
De acuerdo con las cifras expuestas durante la jornada, la deuda nacional pasó de aproximadamente $800 billones a $1.200 billones en cuatro años, mientras que las tasas de interés se encuentran entre el 13 % y el 14 %.
A este escenario se suman $16 billones en procesos ante tribunales y reclamaciones o pretensiones por $81 billones radicadas ante la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI). Según el Ministerio, estas cifras representan una contingencia superior a los $100 billones.
Ante este panorama, el Gobierno anunció una revisión de las concesiones, contratos e iniciativas de infraestructura, con el propósito de buscar acuerdos que permitan resolver diferencias jurídicas y garantizar que los proyectos cuenten con los recursos necesarios para su ejecución.
Vigencias futuras, APP e iniciativas privadas
Dentro de las alternativas para acelerar las obras se encuentra la revisión de los recursos asociados a vigencias futuras. El Gobierno estudia la posibilidad de traer estos recursos a valor presente, mediante los procedimientos establecidos en la ley y los trámites correspondientes ante el Consejo Superior de Política Fiscal (CONFIS).
También se contemplan ajustes contractuales que permitan liberar espacio fiscal y facilitar la continuidad de proyectos que enfrentan dificultades financieras.
En este escenario, las iniciativas privadas (IP) y las asociaciones público-privadas (APP) tendrán un papel relevante para promover nuevas inversiones, especialmente ante las restricciones de caja previstas para los próximos años.
Decreto para impulsar obras pendientes
Otra de las medidas anunciadas por el Ministerio de Transporte es la expedición de un decreto orientado a facilitar la ejecución de las denominadas “obras en cola”.
La propuesta contempla mecanismos para que los concesionarios puedan realizar determinadas inversiones y establecer posteriormente su reconocimiento, de acuerdo con las condiciones de cada concesión y los procedimientos legales correspondientes.
La intención es evitar que proyectos considerados necesarios permanezcan detenidos por dificultades relacionadas con la disponibilidad inmediata de recursos o por procesos contractuales que requieren ajustes.
Proyectos estructurados, una condición para conseguir financiación
La ministra también resaltó la importancia de contar con proyectos debidamente estructurados, particularmente aquellos que se encuentren en fase tres, como condición para facilitar la búsqueda de recursos.
En ese sentido, señaló: “Cuando hay proyectos en fase tres, la plata aparece”, al destacar la necesidad de avanzar en la estructuración técnica y financiera de las iniciativas antes de buscar mecanismos para su financiación.
La estrategia planteada por el Gobierno busca, de esta manera, combinar la definición de prioridades de infraestructura para el Caribe con medidas destinadas a resolver los obstáculos financieros y jurídicos que afectan la ejecución de las obras.
Con esta hoja de ruta, el Ministerio de Transporte pretende que los proyectos considerados estratégicos para la región pasen de la etapa de planeación a la ejecución, mediante una coordinación entre las entidades públicas, contratistas, concesionarios y autoridades territoriales.
Claves del tema en cuatro preguntas
¿Cuáles son las tres prioridades del Gobierno para mejorar el transporte en el Caribe?
El Gobierno nacional definió tres prioridades: fortalecer la interconexión vial regional, modernizar los aeropuertos y mejorar los accesos a los puertos, junto con el desarrollo de la conexión férrea con el interior del país y la navegabilidad. La estrategia busca mejorar la conectividad entre los departamentos del Caribe y con otras regiones de Colombia.
¿Por qué el Gobierno está revisando los proyectos de infraestructura del Caribe?
La revisión responde a las dificultades fiscales, financieras y jurídicas que afectan la ejecución de diferentes proyectos. Según las cifras presentadas por el Ministerio de Transporte, la deuda nacional pasó de $800 billones a $1.200 billones en cuatro años y las tasas de interés se ubican entre el 13 % y el 14 %. Además, existen $16 billones en procesos ante tribunales y reclamaciones o pretensiones por $81 billones ante la ANI.
¿Qué mecanismos se estudian para destrabar y acelerar las obras?
El Gobierno analiza alternativas como llevar a valor presente recursos de vigencias futuras, realizar ajustes contractuales para liberar espacio fiscal y promover nuevas inversiones mediante iniciativas privadas (IP) y asociaciones público-privadas (APP). También anunció un decreto para facilitar la ejecución de las denominadas “obras en cola”, permitiendo mecanismos para que los concesionarios realicen inversiones y posteriormente se defina su reconocimiento bajo las condiciones de cada concesión.
¿Qué importancia tienen los proyectos en fase tres para conseguir financiación?
La estructuración de los proyectos en fase tres es considerada un elemento clave para facilitar su financiación. La ministra de Transporte destacó que contar con proyectos técnicamente estructurados permite avanzar en la búsqueda de recursos y afirmó: “Cuando hay proyectos en fase tres, la plata aparece”. La meta del Gobierno es que las obras prioritarias para el Caribe pasen de la planeación a la ejecución.