La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) planteó una serie de medidas para mejorar la capacidad operativa del aeropuerto El Dorado de Bogotá, optimizar el uso de la infraestructura existente y preparar su expansión futura, con el objetivo de responder al crecimiento de la demanda del transporte aéreo sin incrementar los costos para los pasajeros.
Entre las prioridades identificadas por la organización se encuentran la implementación de aproximaciones paralelas independientes, la optimización de la gestión del espacio aéreo y el fortalecimiento del control de tránsito aéreo. Estas acciones hacen parte de las medidas operacionales que, según IATA, deben avanzar en el corto plazo para aprovechar mejor la capacidad disponible del principal aeropuerto de Colombia.
La organización señaló que las mejoras operacionales y las decisiones sobre infraestructura deben desarrollarse de manera coordinada, con una planeación que tenga en cuenta tanto las necesidades actuales como los requerimientos futuros del aeropuerto. Para ello, considera necesaria la participación de la Aeronáutica Civil, el operador aeroportuario, las aerolíneas y las demás entidades involucradas en el funcionamiento del sistema.
Las medidas para mejorar la operación del aeropuerto
Uno de los puntos planteados por IATA es avanzar en la implementación de aproximaciones paralelas independientes que permitan aprovechar de manera más eficiente las dos pistas de El Dorado. Esta medida forma parte de las prioridades operacionales identificadas por la organización para fortalecer la capacidad del aeropuerto en el corto plazo.
La segunda propuesta consiste en optimizar la gestión del espacio aéreo mediante ajustes en las rutas, las secuencias y el manejo de los flujos de tráfico. De acuerdo con el planteamiento de IATA, estas acciones buscan reducir las restricciones operacionales y utilizar de una mejor manera la capacidad que ya está instalada y disponible.
El tercer componente es el fortalecimiento del control de tránsito aéreo, para lo cual la organización plantea revisar los recursos, los procedimientos y las capacidades disponibles, de acuerdo con las necesidades operacionales del aeropuerto.
IATA indicó que la capacidad efectiva de un aeropuerto no depende exclusivamente de su infraestructura física, sino de la coordinación entre las pistas, el espacio aéreo, el control de tránsito aéreo, las posiciones de estacionamiento de las aeronaves, las terminales y los accesos. Por esta razón, según la asociación, una ampliación de las instalaciones no garantiza por sí sola un aumento de la capacidad operacional.
La organización también propuso que las decisiones relacionadas con las inversiones se adopten de manera gradual, a partir de criterios técnicos previamente establecidos. El propósito es que el desarrollo de nueva infraestructura responda a la evolución de la demanda y a las necesidades reales de capacidad, en lugar de avanzar de forma aislada frente a las condiciones operacionales del aeropuerto.
IATA pide evaluar el impacto de las inversiones en los tiquetes
Además de las necesidades operacionales y de infraestructura, la organización señaló que los proyectos de expansión deben evaluarse teniendo en cuenta sus efectos sobre los costos de operación, las tarifas aeroportuarias y el precio final que pagan los usuarios.
IATA manifestó su respaldo a las inversiones que contribuyan a mejorar la infraestructura aeroportuaria, pero indicó que la evaluación de cada proyecto requiere información sobre su estructura integral y sus posibles implicaciones económicas. Según el planteamiento de la organización, estos elementos deben considerarse desde las primeras etapas de estructuración para determinar sus efectos sobre la operación y la competitividad del transporte aéreo.
La entidad también advirtió que una mayor capacidad aeroportuaria no se traduce automáticamente en un incremento de pasajeros, una mejor conectividad o un crecimiento del turismo. Por ello, las decisiones de inversión deben considerar conjuntamente la infraestructura, los costos y la competitividad, además de su contribución a la eficiencia operacional.
En ese sentido, IATA planteó que El Dorado debe preservar condiciones que favorezcan su competitividad como centro de conexiones regionales y evitar cargos adicionales que puedan encarecer los viajes o afectar la conectividad. La organización señaló que las decisiones sobre expansión deben incorporar información clara sobre los posibles efectos en tasas, cargos y otros costos asociados a la operación.
La propuesta contempla, además, que las decisiones de inversión tengan en cuenta el precio final para los pasajeros y las condiciones de acceso al transporte aéreo. Para ello, la Aeronáutica Civil, los operadores, las aerolíneas y los demás actores del sector deberían participar desde las etapas iniciales de los proyectos, cuando todavía es posible incorporar consideraciones operacionales y económicas al diseño de las obras.
Planeación coordinada y desarrollo por etapas
IATA planteó que la planeación de El Dorado debe integrar las necesidades operacionales actuales con las decisiones de ampliación y desarrollo de infraestructura a largo plazo. La organización considera que ambos componentes deben responder a una misma hoja de ruta, con responsabilidades definidas y coordinación entre las autoridades y los actores del sistema aeroportuario.
Entre los principios propuestos se encuentran fortalecer la eficiencia de la operación actual, integrar la planeación de las áreas operacionales y de acceso a los pasajeros, garantizar el liderazgo de la autoridad aeronáutica y promover la coordinación entre las entidades involucradas. También se incluyen la definición de criterios técnicos para activar inversiones por fases y la preservación de la competitividad de las tarifas.
La organización señaló que este enfoque de planeación puede adaptarse a otros aeropuertos del país, siempre que las decisiones partan de sus necesidades operacionales específicas y que las inversiones estén relacionadas con las soluciones técnicas correspondientes.
La propuesta de IATA busca que el aumento de la capacidad aeroportuaria responda a las necesidades del transporte aéreo sin trasladar costos adicionales a los usuarios. Para ello, plantea avanzar simultáneamente en las mejoras operacionales de corto plazo y en la planificación de la infraestructura que requerirá El Dorado para atender la demanda futura.
Claves de este tema en cuatro preguntas:
¿Qué propone la IATA para mejorar la operación del aeropuerto El Dorado?
La IATA propone implementar aproximaciones paralelas independientes, optimizar la gestión del espacio aéreo y fortalecer el control de tránsito aéreo para aprovechar mejor la capacidad disponible de El Dorado.
¿Cómo busca la IATA aumentar la capacidad de El Dorado sin encarecer los tiquetes?
La IATA plantea coordinar las inversiones en infraestructura con mejoras operacionales y evaluar sus efectos sobre las tarifas aeroportuarias, los costos de operación y el precio final que pagan los pasajeros.
¿Qué cambios necesita El Dorado para atender la demanda futura de pasajeros?
El Dorado requiere mejorar la eficiencia de sus operaciones, optimizar el uso de las pistas y el espacio aéreo, fortalecer el control de tránsito aéreo y planificar nuevas inversiones según las necesidades de capacidad.
¿Qué papel tendría la Aeronáutica Civil en la expansión del aeropuerto El Dorado?
La Aeronáutica Civil debería liderar las decisiones sobre capacidad y operación aeroportuaria, coordinar a los actores del sector y participar desde la estructuración de los proyectos para integrar las necesidades operacionales y económicas.