Con una imponente valla en Moscú, Águila celebra la clasificación de Colombia a Rusia 2018

La mañana del 11 de octubre tomó por sorpresa a los rusos, a los latinos y, sobre todo, a los colombianos residentes en Moscú, pues en una valla de 3.7 por 2.7 metros se leía “Esto es Colombia, destápate” haciendo alusión a la clasificación del conjunto cafetero a la cita mundialista en 2018 tras empatar con Perú a un gol.

La invitación a “descubrirlo” busca evidenciar que las etiquetas que tenía Colombia en el pasado ya no cuentan porque somos una nueva versión representada por un país alegre, extrovertido, espontáneo y de mucho sabor. En el que, sin duda, una razón más de celebración y de alegría para los colombianos y extranjeros que, desde ya, esperan el baile de los nacidos en el país más feliz del mundo.

 

La atrevida apuesta de Cerveza Águila, que ha acompañado los momentos más alegres de los colombianos, ahora busca contagiar esta alegría en el territorio ruso y hacerla expansiva a los más de sus 11 millones de habitantes en Moscú.

“Queremos contarle al mundo entero que Colombia está construyendo una nueva historia definida por sus promesas en múltiples disciplinas como la música, las ciencias y el deporte. La valla es una excusa y una herramienta más para que los cientos de colombianos residentes en Moscú celebren y contagien de alegría uno de los países más fríos en el mundo” cuenta Alejandro Molina, director de Cerveza Águila.

El mensaje está situado en Novy Arbat  Street, en pleno centro de la ciudad, donde ya se registran fotografías en redes sociales de curiosos que celebran la clasificación del país sudamericano. Incluso los mismos rusos se han contagiado de ese sabor que tanto caracteriza a los colombianos.

“La reacción de las personas ha sido increíble. Por eso invitamos a todos los que aún no lo han hecho  a que se tomen una fotografía junto a la valla y la compartan en sus redes sociales para contarle al mundo entero lo que realmente somos, un país de personas alegres, trabajadoras, honestas, extrovertidas, divertidas y con mucha pasión”, agregó Molina.

La valla se convierte en un llamado para que los extranjeros conozcan lo que realmente somos y destapen incluso esa alegría colombiana que llevan por dentro.