Vargas Lleras: nunca se comprobó supuesto espionaje

El exvicepresidente habló así de los supuestos seguimientos en su contra.

El candidato presidencial Germán Vargas Lleras aseguró que las autoridades nunca pudieron comprobar si realmente fue objeto o no de interceptaciones en la residencia de la Vicepresidencia de la República.

Así respondió el aspirante luego de que el periodista Daniel Coronell revelara un fragmento del nuevo libro de Vicky Dávila en el que se comentan detalles de este episodio.

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“Que quede claro que nunca se comprobó que a mí ni en mi residencia, o en mi vida privada hubiera sido infiltrado, me hubieran espiado, hubieran puesto cámaras y micrófonos, eso nunca se comprobó”, señaló Vargas.

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El fin de semana el periodista Daniel Coronell dio a conocer un fragmento del nuevo libro que será publicado por la también periodista Vicky Dávila.

Cuenta detalles del capítulo número 5 titulado: “El espionaje al vicepresidente”, en el cual se revela que una compañía de seguridad privada habría efectuado “un rastreo en la residencia oficial del entonces vicepresidente de la República, Germán Vargas Lleras”.

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“La requisa electrónica, de acuerdo con un reporte entregado a Vargas Lleras, encontró que en su habitación matrimonial y en la sala de juntas privada habían sido camuflados varios dispositivos de monitoreo de audio y video”, señala la columna.

Según explicó Coronell, esas cámaras y micrófonos escondidos tenían el propósito de espiar la vida privada de Germán Vargas Lleras, y las reuniones que sostenía con sus colaboradores inmediatos y funcionarios con los que trataba asuntos de gobierno.

“Lo curioso es que la residencia del vicepresidente era periódicamente revisada por las agencias de inteligencia del Estado, justamente para identificar elementos instalados clandestinamente que pudieran poner en riesgo la vida o la confidencialidad de las comunicaciones y actividades del entonces vicepresidente de la República. Todas las pesquisas previas de las autoridades habían arrojado resultados negativos”, indica Coronell.

Al margen de la respuesta de Vargas Lleras a la columna, la polémica apunta a crecer por el presunto espionaje del actual Gobierno.