Padre De Roux: En campañas no importa la verdad, importan son los votos

Foto: Padre de Roux - Colprensa

El presidente de la Comisión de la Verdad dijoque dicha instancia no fue creada contra alguien en particular.

Ha pasado apenas algo más de un año desde que el Gobierno y las Farc suscribieron el Acuerdo de Paz del teatro Colón que selló la desmovilización de la guerrilla para hacer tránsito a la política. Por eso para muchos no deja de ser una paradoja que en la actual contienda electoral poco o nada importe la verdad de un conflicto de más de 50 años.

Al respecto, el padre Francisco De Roux, presidente de la Comisión de la Verdad, dijo que en las campañas es evidente que hay un completo desinterés por conocer la verdad del conflicto armado en Colombia.

En las campañas lo que menos importa es la verdad, lo que importa es conseguir votos; la política es otra cosa. Esto (la Comisión de la Verdad) no es para destruir la lucha por la política pero sí para decir que cuando la política se degrada –hasta el olvido de los valores más fundamentales– estamos en una situación muy complicada”, dijo.

El padre De Roux insistió en que la Comisión no fue creada contra alguien en particular con intenciones oscuras.

“Nosotros no estamos en contra de ningún partido político ni en contra de ninguna organización de ningún género. Esta sólo es una organización para el esclarecimiento de qué fue lo que nos pasó”, insistió a Caracol Televisión.

Además defendió que ojalá la Comisión pudiese llegar a una aproximación a una verdad a partir de puntos de vista distintos que ayuden a los colombianos a comprender qué sucedió para llegar a la “barbarie” de ocho millones de víctimas.

“El propósito es que lejos de acrecentar los odios, las polarizaciones y las rabias entre los colombianos nos invite a todos a tener compasión de nosotros mismos como Nación para que nos saque esa voluntad de reconstruir el país… se trata de la verdad que nos ayude a construir un futuro colectivo”, explicó.

Y agregó: “Lo bello de esto es que uno puede afirmar cosas que no dependen de quién lo dijo porque valen por sí mismas. Esto no depende si lo dijo un pobre campesino, un párroco, un maestro de escuela o de pronto un Presidente de la República… nada tiene que ver con el poder de la persona, su dinero o el dominio sobre algo en concreto”.