El documentalista y activista ambiental Mauricio Salazar Rodríguez, quien interpuso la tutela, aseguró que la situación es crítica y responsabilizó a una disputa administrativa entre las entidades encargadas del programa de conservación.
Las fuertes temperaturas habrían provocado que el equino sufriera, presuntamente, un agotamiento y se desplomara. La denuncia se viralizó y hoy genera todo tipo de comentarios.