Cinco días después de la segunda vuelta presidencial y dos después de que el senador Iván Cepeda aceptara su derrota ante Abelardo de la Espriella con los resultados del escrutinio, el presidente Gustavo Petro y el excandidato sostuvieron una reunión clave en la Casa de Nariño.
Las conclusiones de la conversación fueron reveladas en un encuentro escueto e informal de ambos con la prensa que los esperaba. El encuentro, de casi dos horas, giró alrededor del rumbo que el progresismo debería tomar con el gobierno de derecha que comenzará el 7 de agosto próximo.
Lo que más llamó la atención fue la posibilidad de que sea el propio Petro, tan pronto deje el Ejecutivo, quien encabece la oposición a la administración de De la Espriella.
Los periodistas que suelen cubrir al Gobierno no están acostumbrados a que el presidente Petro entregue declaraciones adicionales, además de los pronunciamientos que hace en sus intervenciones públicas o sus alocuciones.
Y esta vez lo hizo, tras el cara a cara con Cepeda.
La coyuntura de la transición a una nueva administración cambió la usanza, al menos para cerrar la semana en la que Abelardo de la Espriella recibió su credencial como sucesor del primer período de izquierda en la historia reciente de Colombia.
Reunión entre Petro y Cepeda, tras el fracaso electoral
El mismo día en que De la Espriella anunció al primer integrante de su gabinete, Rodrigo Lara Restrepo en el Ministerio del Interior —donde hoy está Armando Benedetti—, el mandatario saliente se reunió con el senador Iván Cepeda.
Justamente, en las últimas semanas, Petro volcó discursos oficiales, trinos e incluso funcionarios —como Felipe Harman o Carlos Carrillo, a quienes les aceptó las renuncias— a la campaña de Cepeda.
El senador del Pacto Histórico prometió, en un discurso el 24 de junio, una oposición “serena” que recorrerá los territorios y no permitirá retrocesos en derechos sociales. Y marcó distancia del caudillismo frente a las reformas, al calificar que “no son patrimonio de un solo gobierno”, sino que pertenecen al pueblo.
Al terminar la reunión, ambos se asomaron por una ventana del Palacio de Nariño. Un reportero preguntó quién sería el jefe de la oposición. Cepeda, entre sonrisas, señaló a Petro.
El mandatario, con un mensaje que parecía cifrado, respondió que “el jefe de la oposición es el pueblo”. El jefe de Estado, que abandonará en poco más de un mes, insistió en la misma idea en la rueda de prensa improvisada.
Se abrazaron frente a las cámaras y, posteriormente, prometieron "unidad y articulación total" de la izquierda durante el período de De la Espriella, para defender las reformas sociales. "La oposición pasa a ser del pueblo", dijo Petro.
Petro perfila el papel de la oposición ¿Será el jefe?
El empalme entre el gobierno entrante y el saliente debería empezar pronto. "No hay problema", señaló Petro, quien tres días atrás reconoció a un país "partido por la mitad" justo antes de anunciar que "empezará el empalme y mi retirada, y quizás la resistencia pacífica".
"Estamos esperando es que vengan, si quieren", zanjó el presidente, al tiempo que remarcó sus reparos en el escrutinio de los votos, si bien eso "no va a impedir un cambio de gobierno".
La Casa de Nariño "ya está desocupada", comentó. El mandatario admitió que no ha hablado con su sucesor, pero que lo recibiría en el Palacio durante la transición. "Esta no es mi casa", expresó.
Gustavo Petro es la única figura prominente de la izquierda, oficialismo hasta la posesión de De la Espriella, que falta por reconocer al penalista como triunfador de los comicios y presidente. No han conversado, ni siquiera por teléfono.
El 20 de julio, con la llegada de un nuevo Congreso, Iván Cepeda y quien fuera su fórmula vicepresidencial, Aída Quilcué, tomarán las curules que les corresponde por el Estatuto de la Oposición.
La izquierda no es ajena a la oposición, sino que retoma un rol que le dio protagonismo por años, después de una postura triunfalista en una campaña que subestimó las redes sociales, la inteligencia artificial y las prioridades de la población, que prefirió virar hacia un personaje que se pintó como ajeno a la política tradicional.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Qué hablaron Gustavo Petro e Iván Cepeda en la Casa de Nariño?
El presidente y el excandidato del Pacto Histórico se reunieron durante casi dos horas para analizar el futuro de la izquierda tras la derrota en la segunda vuelta presidencial. Al terminar el encuentro, ambos insistieron en mantener la unidad del progresismo y en coordinar la estrategia de oposición frente al gobierno de Abelardo de la Espriella.
¿Gustavo Petro será el jefe de la oposición al gobierno de Abelardo de la Espriella?
La posibilidad surgió durante la declaración conjunta con Iván Cepeda, quien señaló a Petro cuando le preguntaron quién lideraría la oposición. El presidente respondió que "el jefe de la oposición es el pueblo", aunque también habló de una futura "resistencia pacífica", alimentando las versiones sobre el papel que asumirá una vez deje la Casa de Nariño.
¿Cómo será la transición entre los gobiernos de Petro y De la Espriella?
Petro aseguró que el proceso de empalme puede comenzar cuando el equipo del presidente electo lo considere conveniente, y afirmó que está dispuesto a recibir a Abelardo de la Espriella en la Casa de Nariño. Sin embargo, aún no ha conversado con su sucesor, ni siquiera por teléfono.
¿Qué papel tendrá Iván Cepeda después de perder las elecciones?
El senador regresará al Congreso el 20 de julio gracias al Estatuto de la Oposición, junto con Aída Quilcué, quien fue su fórmula vicepresidencial. Cepeda ha planteado una oposición "serena" y enfocada en defender las reformas sociales, mientras el Pacto Histórico redefine su liderazgo tras salir del poder.