Una explosión de pólvora dentro de las instalaciones del Batallón San Mateo, en Pereira, dejó cuatro soldados heridos mientras adelantaban labores de acondicionamiento de material para preparar una salva militar. Los uniformados fueron trasladados al Hospital Universitario San Jorge, donde recibieron atención médica por quemaduras y lesiones ocasionadas por esquirlas.
El incidente se presentó durante un procedimiento en el que los militares manipulaban pólvora y fulminantes para preparar una salva, un tipo de munición de fogueo que produce una detonación, pero que no contiene proyectil; sin embargo, por causas que todavía son materia de investigación, el material explotó y alcanzó a los cuatro uniformados.
Los afectados fueron identificados como Andrés Camilo Melgar Hurtado, de 28 años, soldado profesional, quien sufrió lesiones en ambas manos, el rostro, el ojo izquierdo y la pierna izquierda; Yeison Salazar Valencia, de 20 años, con heridas por esquirlas en el rostro y aturdimiento; José Angelo Jaramillo Niaza, de 19 años, con lesiones en ambas manos y aturdimiento; y Luis Felipe Marín Viveros, también de 19 años, quien presentó heridas en la mano izquierda y en ambas piernas.
Aunque inicialmente se informó que los cuatro permanecían bajo pronóstico reservado, el gerente del Hospital Universitario San Jorge, Javier Alejandro Gaviria, entregó posteriormente un balance actualizado sobre su evolución. Según explicó, tres de los militares ya recibieron el alta médica y uno continúa hospitalizado, principalmente por una lesión en la córnea.
¿Cuál es el estado de salud de los soldados?
El gerente del Hospital San Jorge confirmó que los cuatro uniformados ingresaron al centro asistencial con diferentes lesiones, entre ellas quemaduras y heridas ocasionadas por esquirlas. Sin embargo, la evolución médica permitió dar de alta a tres de ellos en los días posteriores al accidente.
“Los cuatro soldados ingresaron, la mayoría con quemaduras y heridas de esquirlas”, explicó Gaviria al entregar detalles sobre la atención brindada por el personal médico.
De acuerdo con el funcionario del centro médico, tres de los pacientes fueron dados de alta horas después de su ingreso, pero el cuarto militar permanece bajo observación y a la espera de una valoración especializada.
El caso que continúa en seguimiento médico presenta quemaduras de primer grado y una lesión en una de sus córneas, razón por la cual, el equipo asistencial está pendiente de gestionar la valoración por oftalmología para determinar el manejo correspondiente.
Gaviria aclaró que, de acuerdo con la evaluación médica realizada hasta el momento, las quemaduras no revisten una complejidad elevada. “Las quemaduras son de grado uno, no son complejas”, precisó el gerente, quien señaló que la principal preocupación está relacionada con la lesión ocular.
El directivo agregó que se está esperando la remisión para la atención especializada. “Estamos pendientes de una revisión al oftalmólogo porque tuvo una quemadura en córnea”, indicó.
De esta manera, el balance más reciente del hospital permite establecer que tres de los cuatro soldados ya se recuperan fuera del centro asistencial, mientras que el uniformado que continúa hospitalizado permanece bajo seguimiento médico.
Investigan qué provocó la explosión
La detonación ocurrió durante el acondicionamiento de pólvora para la preparación de una salva militar. Este tipo de munición de fogueo utiliza pólvora y un fulminante para generar el sonido y el efecto de una descarga, pero no lleva proyectil.
Las circunstancias exactas en las que se produjo la explosión todavía no han sido esclarecidas. Por tratarse de un hecho ocurrido dentro de una instalación militar y durante la manipulación de material explosivo, el caso quedó en manos de la Justicia Penal Militar, que deberá adelantar las actuaciones correspondientes para determinar qué sucedió.
La investigación tendrá que establecer las condiciones en las que se desarrollaba el procedimiento, qué material estaba siendo manipulado y cuáles fueron los factores que desencadenaron la detonación. Hasta el momento, no se han informado conclusiones oficiales sobre las causas del accidente ni se ha establecido si existió alguna falla en los protocolos de seguridad.
El hecho también pone sobre la mesa la importancia de las medidas de prevención durante las actividades militares que implican el manejo de pólvora y otros elementos explosivos, debido a los riesgos que representan para quienes participan en estos procedimientos.
Atendieron la emergencia
La atención de los cuatro soldados se concentró en el Hospital Universitario San Jorge, uno de los centros asistenciales de referencia en Pereira y para pacientes de Risaralda y otros municipios de la región. Allí fueron trasladados en una ambulancia del propio batallón después de la explosión.
Por ahora, la atención médica y la investigación judicial avanzan por caminos distintos, pues mientras el hospital continúa con el seguimiento del uniformado que permanece internado, la Justicia Penal Militar deberá esclarecer las circunstancias del estallido.
La emergencia generó preocupación en Pereira por tratarse de un accidente ocurrido dentro de una guarnición militar y que involucró a cuatro integrantes del Ejército por lo que ahora serán las autoridades competentes las que deberán entregar nuevos detalles sobre los resultados de la investigación y las circunstancias que rodearon la explosión en el Batallón San Mateo.
Claves de la noticia
¿Dónde ocurrió la explosión?
En las instalaciones del Batallón San Mateo, en Pereira.
¿Cuántos soldados resultaron heridos?
Cuatro militares.
¿Qué estaban haciendo cuando ocurrió la detonación?
Acondicionaban pólvora y fulminantes para preparar una salva militar.
¿Cuál es el estado de salud de los uniformados?
Tres recibieron el alta médica y uno continúa hospitalizado por una quemadura en una de las córneas que requiere valoración especializada por oftalmología.