Muerte de periodistas ecuatorianos amenaza estabilidad en la frontera: ONU

A su vez la entidad internacional hizo un llamado para que las autoridades competentes intervengan de inmediato y se realice una investigación.

A través de un comunicado oficial, las Naciones Unidas en Colombia y Ecuador manifestaron su profunda “profunda tristeza y enérgico repudio” tras la confirmación oficial del asesinato de los tres periodistas ecuatorianos secuestrados que hacían parte del diario ecuatoriano ‘El Comercio‘, quienes estuvieron en cautiverio por el frente armado “Oliver Sinisterra”, en la frontera entre Colombia y Ecuador.

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“Extendemos nuestro más sentido pésame a las familias y colegas del periodista Javier Ortega; el fotógrafo Paúl Rivas, y el conductor del equipo informativo, Efraín Segarra, y condenamos este hecho que es parte de una cadena inaceptable de intimidación de fuerzas al margen de la Ley, cuyas acciones impiden a la ciudadanía vivir libre de toda forma de violencia”, precisa la comunicación de la ONU.

La ONU también calificó como inaceptables los actos de lesa humanidad cometidos contra el grupo periodísticos y representan una “grave amenaza para la estabilidad de la región fronteriza entre Colombia y Ecuador e impiden el avance hacia una paz completa”.

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A su vez la entidad internacional hizo un llamado para que las autoridades competentes intervengan de inmediato, para que se realice una investigación exhaustiva de los hechos que en torno al secuestro y muerte de los dos periodistas y el conductor de ‘El Comercio’.

“Alentamos a las instituciones colombianas y ecuatorianas a continuar fortaleciendo los mecanismos de cooperación transfronteriza, en el marco del respeto a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y de los acuerdos vigentes de cooperación bilateral”.

Por último, las Naciones Unidas en Colombia y Ecuador reafirmaron su solidaridad con los ecuatorianos y colombianos ante los hechos violentos ocurridos en la frontera común. De igual forma, reiteraron su compromiso con ambos países para promover acciones sostenibles de paz y desarrollo que contribuyan a la estabilidad y seguridad de la zona.

 

Javier, Paúl y Efraín, los dos periodistas y el conductor del diario ecuatoriano El Comercio asesinados en cautiverio, estaban tras una historia sobre violencia en la frontera cuando fueron secuestrados el 26 de marzo por rebeldes disidentes de las FARC.

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Su asesinato confirmado por el gobierno, marca con fuego la historia de Ecuador, un país que sufre de lleno los coletazos del conflicto que todavía persiste en Colombia, pese al acuerdo de paz con el que fuera el grupo rebelde más poderoso de América.

¿Quiénes eran ellos?

Ortega, el amor por el oficio 

Javier Ortega, de 32 años, vivió su adolescencia en Valencia, España, donde trabajó en una heladería. De allí regresó a Ecuador para estudiar periodismo.

Ortega era el último de tres hermanos, soltero y sin hijos. Su familia lo describe como un hombre sereno, y sus amigos recuerdan sobre todo su sonrisa contagiosa.

Desde hace seis años trabajaba en El Comercio cubriendo temas judiciales y de seguridad.

Entre sus coberturas destacadas figuran el terremoto que asoló la costa ecuatoriana en 2016, y el accidente aéreo que dejó 22 militares muertos en la Amazonía ese mismo año.

También se ocupó de la deportación de decenas de cubanos desde Quito y el problema de los desaparecidos en Ecuador.

De España trajo su afición por el Barcelona y en especial por el astro argentino Leonel Messi. Cada miércoles, después de lidiar con la presión de su trabajo, se reencontraba con su otra pasión: el fútbol.

“Amaba el periodismo, le encantaba leer y el cine”, recordó a la AFP María José Vela, amiga y excompañera de Universidad de Ortega.

Rivas, fotógrafo premiado 

El fotógrafo Paúl Rivas, que el 25 de abril iba a cumplir 46 años, tenía novia y una hija de 15 años.

Coleccionista de cámaras antiguas, dejó de lado una carrera en la publicidad por el oficio de “dibujar con la luz”.

Rivas, definido por su familia como un hombre sensible y bromista, heredó de su padre la pasión por captar imágenes y la traspasó su hija de 15 años. En honor a él, hizo un libro con fotos tomadas por ambos.

Un fotorreportaje sobre los familiares de personas desaparecidas le dio el premio Eugenio Espejo, que entrega la Unión Nacional de Periodistas (UNP) de Quito.

Además, ganó en dos ocasiones el premio Jorge Mantilla Ortega, que concede el diario en el que trabajaba desde hace 20 años.

Cuando tomaba sus fotos se “ponía su gorrita hacia atrás. Un fotógrafo listo para la acción. Nunca hubo un No en su boca”, afirma María Elena Vaca, colega por seis años de Rivas en El Comercio.

Segarra, conductor aventurero 

Efraín Segarra, a quien los periodistas de El Comercio conocían como ‘Segarrita’, tenía 60 años y era padre de dos hijos, uno de ellos reportero del matutino de Quito.

Su amor por los animales lo llevó en una ocasión a cuidar en su casa hasta 12 perros abandonados. Los últimos años adoptó dos gatos y un can.

En 16 años de servicio en el periódico se aficionó a la fotografía. En su celular coleccionaba las ‘selfies’ en cada ciudad que visitó, según su familia.

Tener un hijo periodista era “su orgullo. Un conductor minucioso y con una gran sonrisa”, recuerda Vaca.

De espíritu aventurero, Segarra trabajó como conductor en un ministerio y en un banco, en el que llegó a manejar camiones blindados.

Compartía con sus otros dos compañeros asesinados un corazón que se enciende en los estadios. Era aficionado al popular Deportivo Quito, ahora en la segunda división, del que ostentaba una colección de camisetas.