Las autoridades alemanas incautaron un robot humanoide después de que presuntamente tocara las nalgas de una adolescente de 16 años y realizara movimientos de connotación sexual en una zona de ocio nocturno de Colonia, al oeste del país.
El incidente ocurrió el 10 de octubre, poco antes de la medianoche, cerca de un restaurante de comida rápida. Según la Policía, dos jóvenes que acompañaban al dispositivo habrían grabado y transmitido en directo lo sucedido a través de redes sociales.
Los investigadores buscan establecer si los movimientos del robot fueron provocados de manera intencional por sus operadores, si estaban programados previamente o si se produjeron de forma autónoma.
Así ocurrió el incidente en Colonia
En los videos difundidos en internet se observa a la adolescente junto a dos amigas, de 17 y 18 años, cuando un robot de aproximadamente 1,20 metros de altura se aproxima por detrás. La máquina, de color rojo y dorado y vestida con ropa deportiva, habría realizado el tocamiento y movimientos repetidos hacia la joven, de acuerdo con la información policial.
El propietario del dispositivo, un joven de 16 años, y otro hombre de 19 años fueron localizados por los agentes poco después de que se reportara el caso. Cuando la Policía los encontró, el robot estaba en el maletero de un automóvil Volkswagen.
Las autoridades incautaron la máquina y los teléfonos celulares de ambos sospechosos para utilizarlos como pruebas en la investigación.
Medios alemanes identificaron el dispositivo como un modelo humanoide comercial cuyo precio ronda los 5.000 euros, equivalentes a unos 5.600 dólares.
Una de las personas involucradas sostuvo posteriormente en TikTok que el robot había golpeado accidentalmente a una mujer cuando intentaba esquivar a otro peatón. Sin embargo, grabaciones más extensas que circulan en internet parecen mostrar movimientos sugerentes después del contacto, por lo que los investigadores analizan el material para esclarecer lo ocurrido.
¿Qué consecuencias legales podrían enfrentar los sospechosos?
La Policía alemana investiga el caso bajo la sospecha de un insulto con connotaciones sexuales. Por ahora, no se han presentado cargos contra ninguno de los dos jóvenes.
El caso plantea dificultades jurídicas porque, según expertos legales citados por la cadena RTL, la legislación alemana sobre acoso sexual generalmente contempla el contacto físico directo entre personas. Esto podría complicar la aplicación de ese delito cuando el contacto se produce mediante una máquina.
Las autoridades también estudian posibles infracciones relacionadas con la difusión de imágenes sin autorización. Para avanzar, están revisando grabaciones de cámaras de seguridad y videos publicados en redes sociales, con el objetivo de reconstruir la secuencia de los hechos y determinar el grado de participación de cada sospechoso.
La investigación deberá establecer, en particular, si hubo control remoto, programación deliberada de los movimientos o alguna otra forma de intervención humana.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Por qué la Policía alemana incautó un robot humanoide en Colonia?
Las autoridades incautaron el dispositivo después de un incidente ocurrido el 10 de octubre de 2026, en el que presuntamente tocó las nalgas de una adolescente de 16 años y realizó movimientos de connotación sexual.
¿Quiénes son los sospechosos del caso del robot en Alemania?
La investigación involucra al propietario del robot, un joven de 16 años, y a un acompañante de 19 años. La Policía busca determinar si controlaron deliberadamente los movimientos de la máquina y si transmitieron el incidente en redes sociales.
¿Qué delito investiga la Policía alemana?
Las autoridades investigan una posible conducta constitutiva de insulto con connotaciones sexuales. También examinan eventuales infracciones relacionadas con la difusión de imágenes sin autorización. Hasta el momento, no se han presentado cargos.
¿Puede un propietario ser responsable de los actos de un robot humanoide?
La responsabilidad dependerá de lo que establezca la investigación sobre el control, la programación y la intervención humana. El caso también plantea dificultades para aplicar normas penales diseñadas para conductas entre personas cuando interviene una máquina.