Ivanka Trump, en la Cumbre de las Américas para promover a la mujer en la economía

Foto: Ivanka Trump en Lima / AFP.

Perú inaugura la octava edición de esta cita hemisférica lanzada en 1994 por el entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton.

Ivanka Trump, la hija y asesora del presidente estadounidense Donald Trump, lanza en Lima una iniciativa para dar mayor poder económico a las mujeres latinoamericanas en el marco de la Cumbre de las Américas.

Ivanka y su marido Jared Kushner forman parte de la delegación de Estados Unidos en la cumbre en Lima, liderada por el vicepresidente Mike Pence en representación de Donald Trump, quien optó por quedarse en Washington para atender urgencias mundiales como la situación en Siria.

La hija mayor del mandatario estadounidense quiere “impulsar el empoderamiento económico de las mujeres” en una región donde sólo 9% de los puestos directivos están ocupados por ellas.

Esta iniciativa se suma al compromiso de ocho multinacionales, con el impulso del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), de sumarse al #100KChallenge para capacitar, conectar y certificar a más de 100.000 mujeres de empresas de las Américas para 2021.

Y es que en la época del #Metoo, la escasa presencia de la mujer en la fuerza económica regional ha irrumpido como un huracán en la III Cumbre de Empresarios que analiza los principales desafíos de la región en la antesala de la Cumbre de las Américas, que se inicia con una cena oficial ofrecida por el presidente anfitrión, Martín Vizcarra.

Con una reunión centrada en la corrupción, en una región donde esta lacra impregna la política y socava la democracia y el desarrollo, los empresarios han querido aportar su grano de arena.

En el informe “Acción para el Crecimiento: Recomendaciones de Políticas y Plan de Acción 2018-2021 para el Crecimiento en las Américas“, hacen propuestas en cinco áreas clave: transparencia y probidad; digitalización; comercio del futuro; energía y capacitación.

Es necesario encarar de manera decisiva el problema de la corrupción, promoviendo una cultura de integridad en nuestra región“, recordó Vizcarra, que acaba de asumir la presidencia de Perú tras la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski, salpicado por la onda expansiva corruptora de la empresa brasileña Odebrecht.

Venezuela, en la mira

Perú inaugura la octava edición de esta cita hemisférica lanzada en 1994 por el entonces presidente Bill Clinton para favorecer la integración de la región. Pero en la cena oficial en casa Pizarro, sede del gobierno, habrá muchas ausencias.

Además de Donald Trump, tampoco estará el venezolano Nicolás Maduro, que no fue invitado. Y el ecuatoriano Lenín Moreno debió volver de emergencia a Quito para atender el caso de un equipo de prensa secuestrado.

Un grupo de países promueve una declaración para desconocer los resultados de las elecciones presidenciales venezolanas de mayo, mientras tres manifestaciones –dos en contra y una a favor de Maduro– tuvieron lugar en Lima.

El secretario de Estado interino de Estados Unidos, John J. Sullivan, se reunió con representantes de la sociedad civil venezolana al margen de la cumbre y reconoció sus “valerosos esfuerzos (…) en defensa de los derechos humanos y la democracia de su país“.

Más que a China

En plena era proteccionista impulsada por la Casa Blanca, Estados Unidos vuelve a cortejar a América Latina, una región con la que mantiene un déficit comercial de 117.000 millones de dólares.

Exportamos más a la región que a China y exportamos más al hemisferio, incluidos México y Canadá que a toda Asia“, recordó.

Tanto desde un punto de vista económico como histórico, la región es muy importante para la administración estadounidense“, dijo el secretario de Comercio Wilbur Ross.

Mientras tanto, Estados Unidos apura a Canadá y México para que concluyan la revisión del Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en las próximas semanas porque de lo contrario, el “calendario político” de sus socios, que celebran elecciones en junio y julio respectivamente puede retrasar considerablemente un acuerdo.

Sin embargo, Trump parece querer distanciarse de América Latina con la construcción de un muro a lo largo de los más de 3.000 km de frontera común con México y con su agresiva política antiinmigración.

Durante su primer año de presidencia, no sólo no ha viajado nunca a la región sino que le ha mostrado una fuerte hostilidad, en particular a México, país que –al igual que Colombia y Brasil– está en pleno proceso electoral.

Con información de AFP.