Ecuador eliminará empresas públicas por crisis económica

Foto: Lenin Moreno, presidente de Ecuador - AFP

Dentro de las medidas tomadas por Lenin Moreno también está un alza de aranceles a las importaciones.

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, presentó un plan para enfrentar la crisis económica con medidas que incluyen un alza de aranceles a las importaciones y la eliminación de ministerios y empresas públicas no rentables.

El denominado programa económico de Estabilización Fiscal y Reactivación Productiva busca reducir el déficit fiscal de 5,64% previsto para 2018 a 2,47% en 2021, indicó en su informe semanal de labores el mandatario, quien acusa al gobierno de su exaliado Rafael Correa (2007-2017) de ser responsable de la crisis económica.

Las medidas contemplan un incremento temporal de aranceles hasta los límites de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y acuerdos comerciales sin comprometer materias primas ni bienes de capital.

También se mejorará la recaudación de impuestos y el combate a la defraudación fiscal, se racionalizarán algunos beneficios para los ricos y aplicarán amnistías para el cobro de tributos, que generarán ingresos por unos 7.300 millones de dólares en cuatro años, dijo Moreno, quien asumió en mayo pasado.

Sin ofrecer mayores detalles, el gobernante indicó que se disminuirán en 1.000 millones de dólares anuales los presupuestos de las instituciones del Ejecutivo, con menos asesores, viáticos y gasto en arriendos de sedes, así como eliminando ministerios y siete de una veintena de empresas públicas, entre otras dependencias.

El Estado ecuatoriano tiene empresas en diversos sectores estratégicos como el petrolero, minero, de telecomunicaciones, correos, ferrocarriles, astilleros y de agua.

“Se mantendrán únicamente las que sean rentables, económica y socialmente, con participación de inversiones privadas -de ser necesario- mediante la figura de empresas mixtas“, anotó.

El PIB de Ecuador creció en 3% en 2017 frente a la contracción de 1,6% en 2016 por el desplome del precio del petróleo y las millonarias pérdidas a causa de un letal terremoto

El plan de Moreno también fomentará las inversiones (por 7.000 millones de dólares hasta 2021) y exportaciones, y controlará la salida de divisas incluso para sostener la dolarización de su economía, implantada en el 2000 durante al peor crisis bancaria del país.

Excesivo endeudamiento

 

Atraer inversión y reducir el gasto público es un “paso positivo“, dijo a la AFP el analista económico Alberto Acosta Burneo, añadiendo que el gobierno propone “pasar una parte del costo del ajuste al sector privado”.

Moreno había anticipado que no dictaría un “paquetazo” para los sectores pobres, eliminando subsidios a los combustibles (el galón de gasolina corriente cuesta 1,48 dólares), a la energía eléctrica y a los pasajes del transporte, o elevando el Impuesto al Valor Agregado (IVA, ahora de 12%).

“Han pasado ya varios meses de nuestro gobierno, es cierto. Cada día fuimos encontrando información que nos revelaba la realidad de cómo recibimos la economía, y la necesidad de enormes esfuerzos para salir de esta situación“, expresó el presidente, quien critica que Correa gobernara echando mano a un alto endeudamiento externo.

El pasivo público de Ecuador, que durante el correísmo trepó en un 150%, fue de 34.970 millones de dólares (equivalente a 33,6% del PIB) en enero último.

“Este programa también recoge acciones inmediatas y medidas para corregir en el corto plazo: el excesivo nivel de endeudamiento, la necesidad de honrar obligaciones de gran magnitud, incluso algunas no previstas“, apuntó el jefe de Estado.

Agregó que “este programa recoge aquellos elementos estructurales que tenemos que superar. Uno de ellos es que no se puede sostener el crecimiento con deuda y consumo, sino en mejoramiento de la productividad”.

Acosta Burneo señaló que el plan “tiene medidas positivas pero por otro lado habrá restricción de importaciones” con el alza de aranceles.

En los últimos años de su gobierno, Correa impuso aranceles a un tercio de las compras para equilibrar la balanza de pagos ante la caída del precio del crudo, la apreciación del dólar que redujo las ventas y la devaluación de las monedas de la región.

Con información de AFP