La líder chavista Delcy Rodríguez, quien está al mando del Gobierno venezolano, decidió mantener la tradición de Nicolás Maduro, que impuso durante varios años.
Rodríguez anunció, durante la instalación de la 82.ª Asamblea Anual de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), que las celebraciones navideñas empezarán en ese país el próximo primero de noviembre.
En el evento, que fue transmitido por el canal estatal VTV, la mandataria venezolana explicó que esta decisión “activa gracias mucha actividad económica”; sin embargo, fue enfática en que, además, permite “activar la felicidad de los venezolanos y las venezolanas”.
Adelantar la Navidad en Venezuela, un acto del madurismo
Hay que destacar que la tradición de adelantar un mes las celebraciones navideñas en Venezuela inició en 2013, cuando Maduro era presidente de Venezuela.
Cabe destacar que esta medida se daba en momentos de tensión y crisis en el vecino país y se convirtió en una de las decisiones más curiosas del Gobierno chavista.
Para 2025, Maduro aseguró en televisión estatal el adelanto de las fiestas navideñas. Esto ocurrió mientras embarcaciones militares estadounidenses se acercaban al mar Caribe.
Este hecho dio pie a que el 3 de enero de 2026 se diera la captura del entonces mandatario Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes se encuentran recluidos en una cárcel de Estados Unidos tras su extradición.
Nuevas acusaciones contra Maduro y Flores
La decisión de Rodríguez de adelantar las festividades en Venezuela se produce en medio de nuevas acusaciones por parte de la justicia estadounidense contra Maduro y Flores, quienes fueron acusados en las últimas horas de tortura.
De acuerdo con la Fiscalía, ambos habrían participado en una estrategia de conspiración para cometer “represión y torturas” que los mantuvieran en el poder. Estas acusaciones describen abusos contra opositores militares y personas detenidas, entre las que se encuentran ciudadanos estadounidenses
"Reprimir y castigar a la oposición política, silenciar la disidencia (...), preservar y proteger el poder y la autoridad de los miembros de la conspiración, e intimidar, hostigar y neutralizar a sus oponentes, incluso mediante secuestros", destacaron las autoridades.