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El Tribunal Supremo español la absolvió argumentando que no es viable imponer penas desproporcionadas.
1 Mar 2018 04:16 AM

Cassandra, la tuitera que fue absuelta por la justicia tras ironizar con asesinato de un político

La internauta ibérica publicó varios mensajes sobre la muerte violenta en 1973 del que era entonces presidente del Gobierno, Luis Carrero Blanco.

El Tribunal Supremo español absolvió este jueves a una joven tuitera que había publicado en esa red social mensajes irónicos sobre la muerte violenta en 1973 del que era entonces presidente del Gobierno, Luis Carrero Blanco.

En marzo de 2017 la tuitera Cassandra había sido condenada por la Audiencia Nacional a un año de cárcel a una joven por publicar varios mensajes sobre Carrero, asesinado por la banda terrorista ETA con un coche-bomba.

El argumento de la Audiencia era que los comentarios de la tuitera eran un delito de enaltecimiento del terrorismo porque aunque hubieran pasado más de cuatro décadas del crimen "la lacra del terrorismo persiste" y todas las víctimas "merecen respeto".

De este modo, Cassandra fue condenada a la pena que pidió para ella la Fiscalía durante en el juicio, en el que ella alegó que "un chiste (comentario para hacer reír) no es enaltecimiento del terrorismo" y que sus comentarios sobre ese atentado "se llevan haciendo a lo largo y ancho de toda España durante muchísimos años".

Ahora el Supremo ha dictaminado que los doce tuits relativos al asesinato de Carrero, supone una actitud reprochable social y moralmente y una mofa a una tragedia humana, pero aplicar una sanción penal no es proporcionado.

Por eso anula la condena a un año de prisión y a siete de inhabilitación para ocupar puestos públicos, lo que Cassandra consideraba especialmente dañoso puesto que, como estudiante de Historia, veía cerrada la opción de hacer oposiciones a un empleo en la administración.

Según la legislación española Cassandra no hubiera tenido que entrar en prisión si no cuenta con antecedentes, ya que sólo se cumplen las penas de cárcel a partir de los dos años.

El de Cassandra, que ahora tiene veintidós años, ha sido uno de los casos más llamativos sobre los límites de la libertad de expresión en España.

Un concejal del Ayuntamiento de Madrid fue absuelto por comentarios en twitter de años atrás sobre víctimas del Holocausto y del terrorismo y en 2016 unos titiriteros fueron detenidos por enaltecimiento del terrorismo y luego puestos en libertad por exponer ante un público infantil una obra en la que sacaba una pancarta que, según un juez, aludía a Al Qaeda y a ETA.

Hace unos días un rapero español ha sido condenado a tres años y medio de prisión por injurias y calumnias graves contra el rey por las letras de sus canciones y la Feria de Arte Contemporáneo de Madrid generó polémica la semana pasada tras retirar una obra titulada "Presos Políticos en la España Contemporánea", con imágenes de independentistas catalanes.

Con información de EFE – Madrid