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AFP
4 Jul 2017 05:56 AM

Los Pet Shop Boys dan un baño de nostalgia en el festival de jazz de Montreux

Los Pet Shop Boys, auténticos maestros del pop electrónico, detuvieron por una noche la gira de su último disco "Super" y se dieron hoy un baño de nostalgia en el festival de jazz de Montreux con un concierto muy visual que repasó todos sus grandes éxitos ante un público completamente entregado.

En un recital de una hora y media y una veintena de canciones, la veterana banda británica volvió a demostrar que resisten al paso del tiempo con un ímpetu al alcance de muy pocos y que siguen actuando como los niños del pop que fueron.

El dúo londinense formado por el cantante Neil Tennant y el teclista Chris Lowe congregó a un público de entre 30 y 50 años que bailó hasta la extenuación en el Auditorio Stravinsky.

Con una puntualidad digna del país que los acoge, los chicos de la tienda de mascotas comenzaron su actuación con "Opportunities", sencillo de su primer disco "Please" (1986), una declaración de intenciones del tono nostálgico que tendría toda la noche.

Una gran pantalla presidió la actuación de la formación londinense que, con 13 álbumes publicados, más de 50 millones de discos vendidos en todo el mundo y numerosos premios Grammy y Brit Awards, es una de las bandas británicas más famosas de la historia del "techno-pop".

Con un vestuario deslumbrante, que dio gran importancia a los distintos cascos que tanto Tennant como Lowe se quitaban y ponían según la canción, el dúo esta vez compartió escenario con una banda de músicos polivalentes que se ocuparon de la percusión y las cuerdas del concierto.

Los británicos tan solo interpretaron dos canciones de su último disco "Super" (2016): "Burn" y "The Pop Kids", esta última por doble, -la segunda y la última canción-, y su letra nostálgica, que evoca "aquellos años 90" cuando "los niños del pop nos sabíamos todos los éxitos", sirvió como broche perfecto para cerrar la noche.

De su penúltimo álbum "Electric" (2013), que la crítica consideró como el mejor en veinte años, se asomaron los temas "Love is a burgeois construct" y "Inside a Dream".

Los Pet Shop Boys hicieron gala de su fama de maestros del audiovisual con una gama de complejos juegos de luces y lásers con una pantalla que hacía a veces de pista de baile o de fondo de todo tipo de formas psicodélicas y que, durante contadas ocasiones, dio un respiro a la intensidad de la electrónica del grupo y se convirtió en un apacible cielo.

A mitad del concierto llegó la icónica "West End Girls", que catapultó a la fama a estos músicos británicos y que llegó a ser número uno tanto en Gran Bretaña como en Estados Unidos.

"El día en que tocamos en Montreux por primera vez, hace muchos años, nos enteramos de que 'West End Girls' había llegado al número uno de las listas", dijo emocionado Tennant después de interpretar el tema, un pequeño discurso al que le siguió una sentida ovación que no tuvo nada que envidiarle al aplauso final de la actuación.

A medida que avanzaban los minutos, Los Pet Shop Boys se adentraban más en un túnel del tiempo en el que sus seguidores entraron completamente entusiasmados con canciones como "New York Boy", "Love comes quickly", "In the night" o "Se a vida e".

"It's a sin", "Left to my own devices" y una versión muy particular de la icónica "Go West" fueron las canciones más coreadas por los aproximadamente 4.000 asistentes que hicieron temblar con sus saltos y sus palmas todo el auditorio.

"Somos Los Pet Shop Boys", clamó el vocalista justo después de interpretar "Go West", el tema que se puede escuchar en tantos estadios de fútbol y que es una versión del original de los Village People.

El dúo se despidió de sus fieles seguidores con "Domino Dancing" y "Always on my mind", que fue sin duda el momento karaoke de la noche, unos cánticos que se combinaron a la perfección con un espectacular montaje de lásers de colores cálidos que se desplazaban a derecha y a izquierda al son de la música llenando por completo el auditorio.

Con información de EFE