000_XH3Y1.jpg
"Estar fuera de la unión aduanera y del mercado único provocará inevitablemente fricciones", señala un documento - Archivo AFP
7 Mar 2018 06:00 AM

Unión Europea no quiere un muro con Reino Unido tras el Brexit

Ya se habla de un inevitable impacto negativo del Brexit.

La Unión Europea negó este miércoles que quiera levantar un "muro" con Reino Unido tras su marcha del bloque, aunque advirtió en su propuesta sobre la futura relación comercial con los británicos del inevitable impacto negativo del Brexit.

"No queremos construir un muro entre la UE y Reino Unido. Al contrario, Reino Unido será nuestro vecino más cercano y queremos continuar siendo amigos y socios", dijo en rueda de prensa el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, en Luxemburgo.

En la capital del Grand Ducado, donde se reunió con su primer ministro Xavier Bettel, Tusk presentó las orientaciones de los europeos que servirán de base al negociador europeo, Michel Barnier, para definir con su par británico la futura relación a ambos lados del Canal de la Mancha.

La cuestión de la relación comercial es clave. La primera ministra británica, Theresa May, anunció el viernes que su país abandonará el mercado único y la unión aduanera, y rechazó además permanecer bajo la jurisdicción del Tribunal de Justicia de la UE.

Y, tras apuntar que el acceso mutuo a los mercados será menor, reclamó un acuerdo de libre comercio más ambicioso que el firmado por la UE y Canadá o que el de Noruega, que es miembro del mercado único y está sujeto a obligaciones europeas sin pertenecer a la UE.

Al recordar estas "líneas rojas" de Londres, el presidente del Consejo defendió que "sólo un acuerdo de libre comercio es posible", "el primer acuerdo de libre de comercio de la historia que afloja los lazos económicos en lugar de apretarlos".

La UE buscará un acuerdo comercial basado en un "equilibrio de derechos y obligaciones", indicó Tusk, para quien la futura relación también deberá pasar por una estrecha cooperación en la lucha contra el terrorismo y el crimen internacional al hacer frente "a amenazas similares".

'Fricciones' inevitables

La propuesta desvelada por Tusk deberán aprobarla los todavía socios de Reino Unido en una cumbre europea el 22 y 23 de marzo, plasmadas en un documento que servirá de base para el negociador europeo para definir el porvenir con su homólogo.

En el borrador de orientaciones sobre la futura relación, la UE reconoce eventuales escollos con Reino Unido. "Estar fuera de la unión aduanera y del mercado único provocará inevitablemente fricciones", señala el documento.

Un portavoz de Downing Street suavizó el tema asegurando que todavía no se ha adoptado "formalmente". "Esperamos que [las directrices finales] proporcionen la flexibilidad necesaria" para repensar la "futura relación económica", agregó.

La UE busca un acuerdo que abarque "todos los sectores y con arancel cero para los bienes", explicó Tusk, para quien el acceso de pesqueros de la UE a aguas británico debe incluirse, un tema delicado para los partidarios del Brexit.

Además, sobre al deseo de Reino Unido de incluir los servicios financieros en el acuerdo de libre comercio, el presidente de la institución que agrupa a los mandatarios del bloque se limitó a indicar que el pacto debe "abordar" el asunto.

El ministro de Finanzas británico, Philip Hammond, tiene previsto urgir este miércoles en un discurso en Londres al "interés mutuo" de ambas partes en contar con un pacto sobre servicios financieros, defendiendo que cada acuerdo comercial de la UE es "único".

La negociación sobre el porvenir se plasmará en una 'declaración política' que acompañará el tratado de divorcio también en negociación con Reino Unido y un eventual acuerdo de transición a partir de la marcha de los británicos, prevista para el 29 de marzo de 2019.