La escalada de ataques armados y con drones generó alerta inminente de la Defensoría del Pueblo; los retenes ilegales elevan el riesgo para comunidades rurales.
La emergencia comenzó desde la noche del 26 de octubre y el terreno continúa inestable. La Alcaldía declaró calamidad pública y urgencia manifiesta para agilizar la atención, mientras las autoridades advierten que no se debe ingresar a las viviendas selladas por alto riesgo.