A una semana del terremoto de escala 7,4 que golpeó principalmente al Eje Cafetero y el Valle del Cauca, las autoridades enfrentan el desafío de pasar de la atención inmediata de la emergencia a una etapa de reconstrucción que requerirá controles, planificación y participación de las comunidades. La experiencia del terremoto de 1999 vuelve a ser un referente para evitar errores y aprovechar mecanismos que hoy permiten identificar con mayor precisión a los damnificados.
Everardo Murillo, consultor en gobernanza y gestión de riesgos y quien participó en la reconstrucción del Eje Cafetero, destacó la respuesta inicial del Gobierno y de las comunidades. Según explicó en entrevista con La FM, Fin de Semana, la presencia de autoridades, organismos de socorro y Fuerza Pública ha sido determinante para garantizar que las labores de rescate puedan desarrollarse con recursos y logística.
Sin embargo, advirtió que comienza una etapa mucho más compleja: establecer quiénes son realmente los damnificados, definir las necesidades de cada familia y organizar la recuperación de las zonas afectadas sin que los recursos terminen en manos de personas que no sufrieron directamente las consecuencias del terremoto.
Registro de damnificados será clave para evitar fraudes
Uno de los principales riesgos identificados por Murillo es la aparición de personas que intenten aprovechar la emergencia para acceder a ayudas destinadas a quienes perdieron sus viviendas o bienes.
El experto recordó que durante la reconstrucción de 1999 hubo personas que llegaron desde diferentes regiones y levantaron estructuras improvisadas con la expectativa de obtener posteriormente recursos para vivienda.
Según explicó, actualmente Colombia cuenta con herramientas que permiten reducir este riesgo, entre ellas el Registro Único de Damnificados (RUD) y los mecanismos de evaluación de daños.
“Una vez que se tiene un registro es como cuando uno va a un hospital y presenta la cédula”, explicó Murillo al comparar el proceso de identificación de damnificados con un sistema de atención médica.
La información debe complementarse con una evaluación que determine qué ocurrió con la vivienda, la economía familiar y, en las zonas rurales, actividades productivas como el café o la agricultura.
Para Murillo, estos datos permitirán establecer con mayor precisión cuánto dinero se necesita y hacia qué sectores deben dirigirse los recursos.
Murillo reconoce un error del FOREC y pide incluir a políticos
Al recordar su experiencia al frente de la reconstrucción, el experto también identificó un aspecto que considera que pudo manejarse mejor: la relación con los dirigentes políticos regionales.
“Yo hubiera querido, siendo gerente del proceso de reconstrucción en esa época, tener mucha más paciencia para comprender la contradicción del mundo político”, afirmó.
Murillo sostuvo que una tragedia de esta magnitud requiere la participación de distintos sectores, incluidos concejales y diputados, aunque aclaró que esto no significa entregarles el control de los recursos.
La reconstrucción, dijo, necesita espacios de participación para que los representantes políticos puedan contribuir en la orientación de los planes y en el seguimiento de las decisiones.
Pereira deberá cerrar zonas de riesgo antes de reactivarlas
Otro de los llamados del exgerente del FOREC está relacionado con la seguridad en sectores donde todavía existen edificaciones que podrían colapsar.
Murillo puso como ejemplo su experiencia reciente en La Guaira, Venezuela, donde recomendó cerrar determinadas zonas debido al riesgo que representaban estructuras inestables.
Para el caso de Pereira y otras ciudades afectadas, consideró necesario establecer áreas restringidas y garantizar que las personas no ingresen a edificaciones que todavía no han sido evaluadas.
Pero también planteó la necesidad de recuperar progresivamente la actividad económica en los sectores que sí puedan ser habilitados. En ese punto hizo una distinción entre damnificados, quienes sufrieron directamente la pérdida de sus bienes, y afectados, aquellos cuya actividad económica o social quedó perjudicada aunque sus propiedades no hayan resultado destruidas.
El reto será reconstruir viviendas de estratos 3 y 4
Murillo identificó además un desafío que, según su experiencia, podría requerir nuevas políticas públicas: la atención de propietarios de estratos 3 y 4 que perdieron sus viviendas.
“Aquí va a haber que hacer una gran innovación de política pública en el manejo de este tipo de soluciones”, sostuvo.
El problema se presenta cuando propietarios de un mismo edificio tienen situaciones económicas diferentes: algunos pueden contar con seguros para reconstruir, mientras otros no tienen recursos suficientes.
Si los estudios determinan que el terreno ya no es apto para construir, además, será necesario recurrir al reasentamiento.
Por eso, Murillo considera que la reconstrucción no puede limitarse a levantar edificios. También deberá incluir acompañamiento social y acuerdos entre las familias.
“Hay una gran oportunidad y un gran reto”, resumió, al advertir que Colombia tendrá que fortalecer lo que denominó “ingeniería social” para afrontar las consecuencias humanas y económicas que deja el terremoto.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Qué desafío enfrenta Colombia una semana después del terremoto de 7,4?
Las autoridades deben pasar de la atención inmediata del terremoto a una etapa de reconstrucción que requiere identificar a los damnificados, evaluar los daños, definir las necesidades de cada familia y organizar la recuperación de las zonas afectadas.
¿Cómo evitar fraudes con las ayudas para los damnificados del terremoto?
El experto Everardo Murillo, quien participó en la reconstrucción del Eje Cafetero, señaló que herramientas como el Registro Único de Damnificados (RUD) y las evaluaciones de daños permiten verificar quiénes realmente resultaron afectados y orientar los recursos hacia las familias que los necesitan.
¿Qué papel deben cumplir los políticos en la reconstrucción del Eje Cafetero?
Murillo consideró que concejales, diputados y otros dirigentes regionales deben participar en los espacios de discusión, seguimiento y orientación de los planes de reconstrucción, aunque sin asumir el control directo de los recursos destinados a la emergencia.
¿Qué debe hacer Pereira con las zonas de riesgo tras el terremoto?
Las autoridades deben establecer zonas restringidas e impedir el ingreso a edificaciones que todavía no hayan sido evaluadas o que representen riesgo de colapso. Al mismo tiempo, los sectores que sean declarados seguros podrán avanzar progresivamente hacia la recuperación de sus actividades económicas.
¿Cómo se atenderá a los propietarios de estratos 3 y 4 afectados por el terremoto?
La reconstrucción deberá contemplar soluciones para propietarios de estratos 3 y 4 que perdieron sus viviendas y no cuentan con recursos suficientes para recuperarlas. Dependiendo de las condiciones del terreno y de cada inmueble, podrían requerirse mecanismos de financiación, acuerdos entre propietarios o procesos de reasentamiento.