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Papa Francisco: hago un llamado para acabar con el narcotráfico

Papa Francisco / Conferencia Episcopal Colombiana

En la homilía celebrada en la ciudad Cartagena antes de partir hacia Roma, el Papa Francisco se refirió por primera vez al proceso de paz y al perdón como parte fundamental para Colombia.

El sumo pontífice dijo que es necesario reconocer y reparar a las víctimas del conflicto que ha vivido nuestro país.

“Las heridas hondas de la historia precisan necesariamente de instancias donde se haga justicia, se dé posibilidad a las víctimas de conocer la verdad, el daño sea convenientemente reparado y haya acciones claras para evitar que se repitan esos crímenes”, señaló.

También enseñó que la reconciliación es el “primer paso” para lograr una verdadera paz en nuestro país.

Dar el primer paso es, sobre todo, salir al encuentro de los demás con Cristo, el Señor. Y Él nos pide siempre dar un paso decidido y seguro hacia los hermanos, renunciando a la pretensión de ser perdonados sin perdonar, de ser amados sin amar”, señaló.

Si Colombia quiere una paz estable y duradera, tiene que dar urgentemente un paso en esta dirección, que es aquella del bien común, de la equidad, de la justicia, del respeto de la naturaleza humana y de sus exigencias”, manifestó Francisco.

Dijo que la paz no se alcanza con el diseño de marcos normativos o arreglos institucionales entre grupos políticos o económicos de buena voluntad, sino que va mucho más allá.

El autor principal, el sujeto histórico de este proceso, es la gente y su cultura; no es una clase, una fracción, un grupo, una élite. No necesitamos un proyecto de unos pocos para unos pocos, o una minoría ilustrada o testimonial que se apropie de un sentimiento colectivo. Se trata de un acuerdo para vivir juntos, de un pacto social y cultural, citó el papa Francisco.

Sin hacer menciones particulares, el Santo Padre indicó: ante el conflicto, algunos simplemente lo miran y siguen adelante como si nada pasara, se lavan las manos para poder continuar con su vida. Otros entran de tal manera en el conflicto que quedan prisioneros, pierden horizontes, proyectan en las instituciones las propias confusiones e insatisfacciones y así la unidad se vuelve imposible”.

Afirmó que es inevitable que haya personas que persistan en hacer el mal y en cometer pecados que hieren la convivencia y la comunidad, haciendo referencia al daño que hace la droga, la contaminación, la devastación de los recursos naturales, delitos como el blanqueo de dinero, la prostitución y el abuso contra los niños.