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LA F.m. conoció que Manuel Bernal, quien en los últimos años se había convertido en el contador del ex jefe paramilitar Salvatore Mancuso fue asesinado por un grupo de sicarios, en una zona cercana al bunker de la Fiscalía en Bogotá cuando se movilizaba en su vehículo particular.
En criterio de las autoridades, Bernal era la persona que más conocía en detalle el movimiento y la información confidencial de los millonarios bienes y propiedades que adquirió Salvatore Mancuso, como comandante de las autodefensas por más de una década y que hoy en día permanecen camuflados en cabeza de terceras personas.
De acuerdo con los investigadores, Salvatore Mancuso podría tener en manos de testaferros bienes por cerca de cinco millones de dólares, entre haciendas ganaderas, lujosas fincas, miles de hectáreas, apartamentos y casas en distintas zonas del país, especialmente en Antioquia, Córdoba y la Costa Atlántica, donde hizo presencia como máxima cabecilla del bloque norte de los paramilitares.
El asesinato del contador Manuel Bernal, se produjo hace unos días, momentos después que el propio Salvatore Mancuso había anunciado, a través de una videoconferencia desde su sitio de reclusión en Estados Unidos, ante un tribunal en Bogotá, su intención de entregar bienes para reparar a las víctimas de las estructuras de las autodefensas en el marco de la ley de justicia y paz.
Los investigadores establecieron que pese al bajo perfil que manejaba Manuel Bernal, era una de las personas en que más confiaba Mancuso y llevaba en sus archivos gran parte de su información contable y secreta relacionada con sus actividades económicas. Incluso seguía manejando toda esta información después de que el ex jefe paramilitar fue extraditado hacia los Estados Unidos.
Además, dicen las autoridades, Manuel Bernal era la persona encomendada por el jefe paramilitar para ubicar uno a uno a los testaferros y solicitarles la entrega inmediata de los bienes que venían manejando y sacando provecho económico durante años.
Es más, durante más de un año, según los investigadores, el abogado Manuel Bernal, venía realizando esta tarea para presentar en pocos días el estado de los bienes a Mancuso y así iniciar su entrega y el proceso de reparación.
A esto se suma, que el contador de Mancuso ya había contactado y logrado que por lo menos una docena de estos testaferros se acercaran a la Fiscalía para iniciar un proceso de principio de oportunidad colaborando con la entrega de bienes y contando la manera como los habían adquirido de dineros provenientes de las arcas de los paramilitares.
El asesinato del contador de Mancuso prendió las alarmas en los fiscales de justicia y paz porque consideran que se podría enredar aún más la devolución de bienes por parte de los ex jefes de las autodefensas, quienes han pedido reiteradamente protección para sus familiares.
Fuentes cercanas a Salvatore Mancuso consultadas por LA F.m. mostraron su preocupación por este crimen, porque consideran que podría tratarse de una advertencia por parte de grupos criminales que no están interesados en que estas tierras vuelvan a sus verdaderos dueños.
El crimen se presenta en momentos en que el gobierno nacional promueve una ley de tierras, que incluye una ley de victimas para lograr una reparación de los miles de desplazados que hay en el país.