Descubren campo de concentración en Corea del Norte gracias a Google Earth


Ene 27 2013
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Fuente: La FM
Internet

El gobierno de Corea del Norte siempre ha afirmado que estos campos de concentración nunca han existido.

 

 

Corea del Norte es, quizás, uno de los países más herméticos que existen en el planeta y la información que entra o sale de esta "burbuja" es bastante escasa y suele estar muy controlada.
 
Aunque el régimen de Pyongyang siempre lo ha negado, los organizaciones en defensa de los Derechos Humanos siempre han acusado al país de someter a la población a un régimen dictatorial en el que abundan los campos de concentración para presos políticos y disidentes; unas instalaciones cuya existencia nunca se había podido demostrar hasta ahora y todo gracias a las fotos por satélite de Google Earth.
 
El gobierno de Corea del Norte siempre ha afirmado que estos campos de concentración nunca han existido, aunque las organizaciones digan que llevan funcionando alrededor de 50 años, y nunca ha sido posible tomar fotografías o acercarse a las supuestas instalaciones porque los movimientos de los extranjeros en el país son muy vigilados y se rigen por itinerarios pre-fijados.
 
Al final, ha tenido que llegar Google Earth y las fotos por satélite de Digital Globe para que un analista, llamado Curtis Melvin, estudie las fotografías y detecte uno de esos campos de concentración en la localidad de Kaechon. El campo de detención, conocido como Campo Número 22, tiene dos entradas y un perímetro vigilado por 6 torres de guardia además de tener barracones e, incluso, una vieja mina de carbón que parece no estar en explotación en la actualidad.
 
La mejora de las imágenes por satélite de alta resolución ya está disponible en Google Earth y, gracias a ello, los antiguos presos pueden identificar los barracones en los que han estado y otros puntos de interés de estos campos, "Corea del Norte siempre ha escondido y distorsionado la realidad de los campos de prisioneros políticos, algo que ya no será una opción de ahora en adelante." Gracias a las imágenes por satélite podremos vigilar estos campos aunque la entrada a estos no esté permitida
 
Si bien existían algunos testimonios de ciudadanos que habían logrado evadirse de estos campos y huir del país, nunca se habían podido recopilar pruebas de su existencia, a pesar de las crónicas de los antiguos prisioneros que han relatado los malos tratos y las condiciones infrahumanas a las que se sometían a los que allí estaban recluidos (a los que apenas se alimentaba y tenían que recurrir a las ratas o los restos de comida que no ingerían los animales que había en el campo).
 
Según las organizaciones de derechos humanos, alrededor de un 40% de las personas internadas en estos campos mueren de hambre, una cifra a las que se sumarían las víctimas de los malos tratos, las enfermedades, las violaciones o la tortura y abusos que cometen los guardias de estas prisiones en las que, además, se ponen a trabajar a los internos alrededor de 16 horas diarias en condenas que suelen ser de por vida.