Farc cometen atrocidades en Tumaco mientras hablan de paz: Human Rights


Jul 30 2014
Fuente: Con información de EFE
Tumaco, tras uno de los atentados de las Farc / AFP

HRW documentó asesinatos, desapariciones, torturas, secuestros, desplazamiento forzado, instalación de minas antipersona, extorsión y amenazas de muerte, entre otros.

 

La organización Human Rights Watch denunció que las Farc están cometiendo "abusos generalizados" y con "impunidad" en el municipio de Tumaco, donde la población es mayormente de afrodescediente.
 
"Mientras las Farc mantienen diálogos de paz con el gobierno colombiano en La Habana, sus integrantes en Tumaco cometen atrocidades contra algunas de las comunidades más vulnerables de Colombia", denunció la organización en un documento.
 
Miembros de la organización visitaron Tumaco en mayo y junio y entrevistaron a cerca de un centenar de víctimas de abusos, sus familias, líderes comunitarios y funcionarios locales de este municipio con 200.000 habitantes, de los cuales el 89 % son afrocolombianos.
 
HRW documentó asesinatos, desapariciones, torturas, secuestros, desplazamiento forzado, intentos de reclutamiento forzado, instalación de minas antipersona, extorsión y amenazas de muerte a líderes comunitarios, además de actos de violencia sexual cometidos durante 2013 y 2014.
 
El director para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, denunció que las Farc ejercen un "férreo control" sobre los residentes de Tumaco, "que son obligados a guardar silencio mientras la guerrilla instala minas en sus campos, los expulsa de sus hogares y mata a sus vecinos y seres queridos con impunidad".
 
Además destacó que "los abusos de las Farc están teniendo un efecto devastador para las comunidades afrocolombianas en Tumaco", una localidad fronteriza con Ecuador donde se concentra el grueso de los cultivos de coca en Colombia y grupos armados tienen su feudo. "Un acuerdo de paz podría en algún momento mejorar las condiciones en Tumaco, pero mientras tanto las Farc deben poner fin a sus graves y reiterados abusos contra la población civil, y el gobierno debe asegurar que se haga justicia por las atrocidades cometidas por todas las partes del conflicto", agregó.
 
HRW urge a las Farc a "desistir inmediatamente de los abusos contra civiles en Tumaco y el resto de Colombia", renunciar al uso de minas antipersonal y difundir información sobre dónde están para eliminarlas. Además insta las autoridades colombianas a "investigar, juzgar y sancionar de manera oportuna y efectiva las atrocidades cometidas en Tumaco", así como incrementar "considerablemente" el personal y los recursos de la Fiscalía y crear un "sólido programa" de protección de testigos.
 
Según HRW, grupos sucesores de paramilitares también cometieron "atrocidades generalizadas" en Tumaco, hasta que dejaron de operar en ese municipio, a finales de 2013 y "existen pruebas convincentes" de que también miembros de la fuerza pública han sido responsables de algunas violaciones de los derechos humanos ocurridas allí.
 
Más de 10.000 residentes de Tumaco se han visto obligados a abandonar sus hogares cada año desde 2011, según surge de cifras gubernamentales. "Prácticamente nadie ha sido responsabilizado por las atrocidades en Tumaco", señaló Vivanco. "Mientras las autoridades colombianas no garanticen justicia en Tumaco, sus residentes seguirán expuestos a abusos, ya sea de guerrillas, paramilitares, bandas criminales o miembros de la fuerza pública", agregó.
 
Según datos oficiales citados por la organización, las más de 680 investigaciones sobre desapariciones y desplazamientos forzados ocurridos desde 2009 en Tumaco y varios municipios aledaños no han dado como resultado condena alguna.
 
La Fiscalía informó además que de sus investigaciones sobre los más de 1.300 homicidios ocurridos en Tumaco desde 2009, solamente siete han tenido como resultado una condena y cuatro en el caso de las 314 investigaciones de hechos de violencia y abuso sexual.
 
Según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Tumaco continúa siendo el municipio colombiano con más superficie dedicada a cultivos de coca en su territorio. Son 5.065 hectáreas, lo que representa un 10,6 % del total.