La Fiscalía nicaragüense pidió una condena de 17 años y medio de prisión para Luis Felipe Ríos Castaño, colombiano acusado de presuntamente ser espía de Colombia en Nicaragua.
El fiscal Manuel Reyes pidió esa condena para Ríos Castaño durante una audiencia celebrada este lunes ante el juez quinto de distrito penal de Managua, Julio César Arias, en la que el colombiano estuvo presente y guardó silencio.
"Que se declare culpable y con la pena, al señor Luis Felipe Ríos Castaño, de hasta la cantidad de 17 años y medio por los delitos de intrusión y revelación de secretos de Estado", dijo el fiscal Reyes.
La solicitud de la Fiscalía fue respaldada por la Procuraduría General de Nicaragua, también parte acusadora en el caso, que consideró que Ríos Castaño, detenido el pasado 12 de junio, cometió delitos "agravados" al supuestamente enviar información militar nicaragüense a la Inteligencia de Colombia.
Por su parte, la abogada defensora de Ríos Castaño, la nicaragüense Silvia Sánchez, rechazó que el colombiano haya cometido un delito "agravado", algo "que no tiene fundamento en la ley (Código) Penal" de Nicaragua.
Las dos supuestas faltas por las que se acusa a Ríos Castaño, intrusión y revelación de secretos de Estado, "tienen un bien jurídico en común, son delitos de peligro concreto que es atentar contra la seguridad del Estado" y no pueden considerarse hechos agravados, argumentó la jurista.
En la misma audiencia el juez Arias informó que el próximo jueves dictará la sentencia contra Ríos Castaño, quien, según la Fiscalía nicaragüense, admitió los delitos por los que es acusado el pasado 26 de junio, en una audiencia celebrada a puertas cerradas.
El colombiano, detenido el pasado 12 de junio por las autoridades nicaragüenses, se desempeñaba en Colombia como colaborador del grupo editorial español Edefa, que se especializa en materias de defensa y aviación comercial, y que se desvinculo de él a raíz del proceso en Nicaragua.
Por este caso el Ejército de Nicaragua ya condenó a 17 años y medio de prisión y dio la baja deshonrosa al teniente Amaru Álvarez Granera y al capitán Leónidas Castillo Ruiz, por colaborar con Ríos Castaño, a quien habrían revelado secretos militares.