Comer el excremento que cada uno elimina trae beneficios según científicos


Mar 01 2013
Fuente: La FM
Tomada de internet

Ingerir sus propias heces no lo enfermarían, comer las heces de otra persona si podría generar inconvenientes de salud.

 

 

Los científicos ahora no solo se preocupan por la orinoterapia sino que también pretender responden al enigma de si de verdad comer sus propios desechos puede afectar la salud o por el contrario la fortalece.

 

Hace unos días el sitio Gawker publicó un singular y quizá escatológico artículo en el que su autor, Hamilton Nolan, expone diversas opiniones científicas que exploran la posibilidad de que el ser humana vuelva a ingerir sus propias heces.

 

Daniel Pomp, profesor en UNC School of Global Public Health, asegura que comer heces no es del todo dañino si estas provienen de un individuo saludable, pues las bacterias que ahí se encuentran son las mismas que viven en el sistema digestivo de quien las produce, incluso refiere una investigación publicada hace poco en el New England Journal of Medicine en la que se descubrió que trasplantar heces de un individuo a los intestinos de otro, cura con mayor efectividad ciertas infecciones bacterianas que los antibióticos regulares.

 

Parul Agarwal, profesor asistente de gastroenterología y hepatología en la Universidad de Wisconsin, comparte un punto de vista similar sobre el asunto: consumir los desechos corporales es “perfectamente sano”, dice, porque la orina es estéril y porque la materia fecal, aunque no tiene esta misma característica, tiene la ventaja de que los organismos posiblemente tóxicos son los mismos que ya llevas contigo.

 

Lars Eckmann, de la Universidad de California en San Diego, abunda sobre el hecho, también reconoce que en teoría la coprofagia no es tóxica (siempre que las heces no estén contaminadas) y, lo más interesante, sostiene que hay una posibilidad ligera de que esta práctica incluso fortalezca la salud al ofrecer al cuerpo una segunda oportunidad de absorber los nutrientes que omitió en la primera digestión.

 

Como se ve, al menos estas tres respuestas son más o menos parecidas le pueden dar la  oportunidad de reabsorber nutrientes, en suma, las probabilidades parecen más favorables que perjudiciales.