Medellín demuestra al papa su devoción católica

Foto: Papa Francisco en Medellín / AFP

La capital de Antioquia demostró que es una de las urbes más devotas del país, cuando se volcó al aeropuerto Olaya Herrera para acompañar al papa en su misa campal.

Y es que más allá de las 341 parroquias, 834 sacerdotes y 2.945 religiosos registrados en Medellín, al obispo de Roma, lo acogieron más de un millón de feligreses que lo escucharon extasiados.

Primero vencieron las largas filas para entrar, luego derrotaron el sueño al pasar la noche en vela y, por si fuera poco, hicieron caso omiso del torrencial aguacero que se desgajó sobre la ciudad de la eterna primavera antes de que Francisco celebrara la misa campal.

Tampoco se movieron de los pedazos de tierra que hicieron suyos en el Olaya Herrera cuando se enteraron que el sucesor de Pedro en la Tierra no iba a llegar en helicóptero sino por vía terrestre salvando una carretera llena de curvas, lo que implicó más tiempo de espera.

Inicialmente estaba previsto que tras su salida de Bogotá el sumo pontífice llegara a la Base Aérea de Rionegro y de allí saliera en helicóptero al aeropuerto Olaya Herrera, pero el mal tiempo hizo que el papa hiciera ese trayecto por tierra..

Al igual que en las otras misas campales, Francisco se mostró cercano a la gente, a la que saludó desde el papamóvil cuando hizo el recorrido por el Olaya Herrera antes de la eucaristía.

Incluso lució algún tiempo un sombrero aguadeño, tradicional del centro del país, y también recibió de las manos del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, las llaves de la ciudad, al igual que un carriel que junto con las coloridas silletas de flores son los símbolos del campesino de la región.

Al final, en medio de la emoción y en donde incluso hubo lágrimas y gritos de “queremos ver al papa”, terminó la misa campal en la que Medellín expresó, como nunca, su fervor por Francisco que mañana terminará en Cartagena de Indias su visita de cinco días a Colombia.

Con información de EFE