En China ya ven la vida como un videojuego

Foto: vía Facebook Yaorenmao.

Los jóvenes “viven ahora en grandes inmuebles en Shanghai, sin siquiera conocer a los chicos de la misma edad que viven en el apartamento vecino”.

Para escapar al “tedio” de su vida de oficinista, Yaorenmao se acicala y se contonea ante la cámara disfrazada de heroína de videojuego, un espectáculo que esta joven china comparte en línea con unos 1,3 millones de fans.

Yaorenmao” (“el gato que muerde“) es el seudónimo que ha elegido esta joven para animar su mundo virtual en la plataforma de videos bilibili.com, sitio inmensamente popular de una firma de Shanghai, con 150 millones de internautas.

Ahí se encuentra una ecléctica mezcla de dibujos animados, extractos de series televisadas y, sobre todo, contenidos generados por usuarios que se filman, a menudo inspirados por el universo de los videojuegos, de los mangas y las cintas japonesas.

Frente a los medios chinos cuyos programas para la juventud son censurados, hasta convertirse en algo ínsípido, bilibili.com ofrece una bienvenida escapatoria.

En un país adicto a los smartphones, las plataformas del tipo Bilibili permiten a cualquier videasta aficionado poner en línea sus creaciones, acceder a un gran público y, para algunos, lograr una efímera celebridad.

Yaorenmao, de unos 20 años, divulga desde 2011 videos realizados en su casa en Chengdu (sud-ouest), donde se contonea al son de empalagosas melodías.

Después de la universidad, encontré un clásico trabajo de empleada, pero esta banal existencia era de un terrible aburrimiento” afirma, sin querer divulgar su verdadero nombre, para mantener así un muro entre su vida profesional y su identidad virtual.

– Regalos y cerezos nipones –

Muchos le envían en línea “regalos” virtuales, pero también dinero, que gasta en ropa y adornos sofisticados y costosos, lo que le permitió hacer un viaje por 1.300 euros a Japón, donde filmó los cerezos en flor.

Los contenidos en línea derivados de los ACG (“Anime, Comic and Games“) japoneses se han multiplicado y representan ahora en China un sector de miles de millones de dólares, según estimaciones del gabinete CIConsulting.

Pero Bilibili.com ofrece también a los internautas herramientas de interacción muy populares: amplias secciones de reacciones, y la posibilidad de mostrar en directo, en sobreimpresión, los comentarios del público.

Todo el mundo tiene miedo de la soledad y aspira a un mundo mejor donde pueda expresarse sin limitación” insiste Chen Rui, presidente de la plataforma.

Según estimaciones de expertos, China cuenta con unos 300 millones de aficionados a las ACG, y cada uno gasta por año un promedio 1.700 yuanes (218 euros).

– Escapar a las presiones –

Incluso la Liga comunista para la juventud ha abierto una cuenta, en la que elogia al partido en el poder.

Huang Yanhua, analista del gabinete iResearch Consulting, considera que el peso económico del sector está alentado por el poder adquisitivo de los jóvenes “nacidos después de 1990, que han integrado el mercado de trabajo“.

Esta situación ya ha interesado a los mastodontes de la red china: Tencent, gran productor de videojuegos electrónicos, lanzó en 2012 su plataforma de video “Tencent Comics“. y el gigante en línea Alibaba invirtió 50 millones de dólares en 2015 en la plataforma Acfun, rival directa de Bilibili.

El interés generado por los “mundos virtuales” se prolonga fuera de internet: Bilibili organiza desde 2013 en Shanghai una convención anual, y la última edición congregó en julio a 100.000 productores de contenidos en video, la mayoría apenas salidos de la adolescencia, ataviados con rutilantes atuendos o inspirados de los personajes de mangas.

En un país sometido a vertiginosas mutaciones económicas, tecnológicas y sociales, los universos en línea proporcionan una “escapatoriade las presiones del mundo real, alega Zeng Hang, director de contenidos Internet con temática militar.

Los jóvenes “viven ahora en grandes inmuebles en Shanghai, sin siquiera conocer a los chicos de la misma edad que viven en el apartamento vecino“, asegura.

Esos jóvenes se refugian en los contenidos a menudo frívolos de Bilibili y “acaban por darle mayor importancia a su vida en el mundo virtual, donde gastan su dinero en todo aquello que les gusta“.

Con información de AFP.